“Mi hijo es un joven súper inteligente, solo le deben tener un poco de paciencia para que comprenda cada actividad. En casa le ayudo con sus actividades y él me ayuda a preparar algún postre. A los dos nos encanta compartir ese tiempo en casa. Gracias al Centro de Desarrollo Integral “El Niño”, CDI, mi hijo ha crecido mucho y se siente incluido en espacios como en la escuela. Como madre me llena de alegría verlo cuando expresa sus emociones. Uno de los espacios que le encanta es la granja. Juntos hemos hecho mingas, donde he evidenciado que disfrutan mucho de estar relacionado con la naturaleza”, nos cuenta María, madre de Cristhian Morocho. Más espacios para trabajar la discapacidad El CDI es pionero en atención en discapacidad moderada y grave. Tiene más de 20 años […]
Beneficios del contacto con la naturaleza para jóvenes con discapacidad










